El
comportamiento de un individuo se puede ver influenciado por múltiples factores.
El entorno y las relaciones sociales en las que se desarrolló, le ayudarán a
conformar su conducta y reconocer su rol social, sin embargo, existen
situaciones que afecten a la persona y lo motiven a generar conductas desviadas
contra la sociedad.
Para estudiar a las personas que desarrollan una conducta delictiva, es importante conocer las características de su personalidad y el entorno en el que se desenvolvió, puesto que estos son factores importantes que pueden conducir al individuo a cometer un delito. Las experiencias de vida y las relaciones sociales, influirán en la conducta que el individuo generará en un futuro.
Los
niños y jóvenes se encuentran en una etapa de aprendizaje constante, donde
absorben lo que se les demuestra y enseña durante su crecimiento, es decir, que
si se desarrolla en un entorno en el que existan referencias favorables al
delito como por ejemplo, padres delictivos y abusadores, es probable que los
niños imiten el comportamiento de sus modelos de autoridad, asimismo los padres
muy estrictos, el nivel socioeconómico o los padres cesantes pueden ser
factores influyentes en la perpetuación del delito. Además, puede experimentar algunos
hechos traumáticos como la separación de sus padres, la ausencia de los mismos o
la muerte de algún ser querido, lo cual impacta negativamente en su conducta.
Las
vivencias individuales que sufre una persona, pueden verse rodeados de sentimientos
como estrés, tensión, ira, ansiedad, desprecio, entre otros, estos como
consecuencia de situaciones difíciles o conflictivas que pueden liberarse a través
de impulsos que lo lleven a realizar actos violentos o delictivos.
La
influencia negativa de sus relaciones sociales como su familia, su centro educativo
y su grupo de amigos, pueden ser causantes de este tipo de conductas desviadas.
El entorno en el que crece y el tipo de educación que se le inculca a los niños,
les ayudará a crear su propia perspectiva moral sobre lo que quiere y no quiere
hacer y sobre lo que está correcto e incorrecto. Las personas de las cuales el
individuo se rodea, reflejan un ambiente seguro, en el que genera apego y se
sienten aceptados, sin embargo, si estos lazos se rompieran, es probable que el
sujeto desarrolle una conducta de desprecio hacia los demás y no vuelva a crear
los mismos vínculos.
El siguiente video hace referencia a una explicación de la Universidad Estatal a Distancia sobre las causas del delito:
Referencias
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