lunes, 8 de agosto de 2022

Conducta Antisocial

La conducta antisocial son aquellas prácticas que están orientadas a alterar el orden social establecido por la sociedad. Se trata de las actuaciones que violan las normas sociales y atentan contra los derechos de las personas.

Son los comportamientos que infringen las reglas sociales, que son establecidos por el Estado con el fin de respetar los derechos humanos de cada persona, impulsar las buenas relaciones sociales, estimular prácticas correctas y mantener el orden social. Son actos que exceden las conductas que se realizan diariamente y que representan una amenaza para la sociedad.

Las personas con conducta antisocial suelen caracterizarse por su desapego hacia las normas de la sociedad y del entorno en el que convive diariamente, ósea, con los sujetos y las instituciones que lo rodean. La conducta antisocial, puede explicarse como un medio de agresión que altera el orden social, como medio de expresión para manifestar su inconformidad respecto a los perceptos mandados por una comunidad cultural.  

La forma en la que una persona se desenvuelve en la comunidad puede influir tanto positivo como negativamente, ya que pueden dirigirse hacia la buena convivencia y las correctas relaciones o para perturbar y alterar la armonía de la sociedad.

La conducta antisocial puede verse como una alteración mental en la que un individuo centra su atención en la manipulación, explotación o violación de los derechos de otra persona sin sentir ningún tipo de remordimiento. “Las personas con conducta antisocial pueden establecer el foco de su actuación tanto en espacios o propiedades ajenas, mediante actos de vandalismo, robos o atracos, como con la intención de perjudicar otras personas mediante agresiones, ataques y ofensas, así como abusos y acoso.” (Rovira, 2018).

El comportamiento antisocial involucra diversos tipos de comportamiento desviado, ya que hace referencia a las actuaciones que infringen las normas sociales.

El engaño y la manipulación son los principales rasgos distintivos de este trastorno, así como la impulsividad, la falta de remordimiento o el desprecio por la seguridad de los demás. Estas acciones y conductas fueron tipificadas como delitos, abusos, faltas o delitos que fueron juzgados y sancionados tanto por la ley como por la sociedad en general.

Como los otros tipos de conductas desviadas o delictivas, la conducta antisocial puede desarrollarse por diversos factores que generaron un trastorno en la persona, como, por ejemplo, el maltrato infantil, mal ejemplo de las figuras paternas, alcoholismo, educación, variedad de oportunidades de desarrollo, entre otros.

Los actos antisociales pueden ser de un grado bajo de severidad como evitar situaciones sociales por timidez o miedo a no encajar en un grupo social o por vergüenza a mostrar su forma de ser, aislarse de la sociedad, evitar normas sociales básicas como el saludo o el contacto visual, entre otros. Asimismo, pueden involucrar acciones de un mayor grado de peligrosidad para la sociedad, en donde imponen sus deseos por encima de la integridad de otro individuo por medio de la agresión física, manipulación, robos, homicidios, asaltos, entre otros. Estas acciones se realizan con la intención de satisfacer una necesidad personal de la persona delincuente.

Referencias

Maritereibarra. (2018). Tipo de conductas criminológicas que existen. Imagen. Recuperado: https://inteligenciacriminal.home.blog/2018/11/29/tipo-de-conductas-criminologicas-que-existen/

Rovira, I. (2018). Conducta antisocial: qué es, factores de riesgo y trastornos asociados. Obtenido de https://psicologiaymente.com/psicologia/conducta-antisocial


1 comentario:

  1. Hola, compañera. Muy bueno su aporte, está muy interesante. Solo que estoy en desacuerdo con una idea que usted expresa en el último párrafo. Esa primera definición que usted brinda de conducta antisocial, en realidad, es la definición de la conducta asocial. Son términos diferentes que no deben confundirse.

    La asocialidad es aquella conducta que se aísla de la interacción social, mientras que la antisocialidad se da en un contexto social y, como usted menciona, se caracteriza por irrespetar normas sociales. Un caso de conducta antisocial leve podría ser, por ejemplo, el consumo de alcohol o tabaco por parte de menores de edad.

    ResponderEliminar

Factores criminógenos endógenos y exógenos

Los factores criminógenos endógenos son aquellos que se portan desde el nacimiento y se señalan como anomalías o defectos provenientes del c...