Los
factores criminógenos endógenos son aquellos que se portan desde el nacimiento
y se señalan como anomalías o defectos provenientes del campo hereditario o que
fueron adquiridos. Se muestran como anomalías
anatómicas o como fenómenos psicológicos predecibles, los cuales son
relacionados con el comportamiento desviado, por ejemplo, la herencia, el sexo,
el alcoholismo, los pensamientos de la persona, entre otros.
Cesare
Lombroso, fue un gran pensador que, basado en la sociología de la persona, consideraba
que un individuo estaba destinado a cometer delitos. Exponía que los
delincuentes poseían características físicas en común, como su estatura, la forma
de cuerpo, los brazos grandes, la frente hundida y el tamaño de sus cráneos. Lombroso
estimaba que podía identificar delincuentes según la forma de su cráneo, por lo
que hizo mediciones del mismo, sin embargo, su teoría fue descartada.
Los
factores exógenos son los que se producen mediante la interacción del individuo
con su entorno. En este factor de riesgo se ven involucrados distintos factores
como por ejemplo el factor social, en el que las relaciones sociales generan gran
impacto en sus comportamientos, por ejemplo, las amistades, las pandillas, la
clase social, la organización política, la educación, el trabajo, la familia, la
relación de la familia, la cantidad de integrantes del grupo familiar, entre
otros.
El
medio físico en el que se desenvuelve, ya sea el barrio, la comunidad y el
hogar o el ambiente natural como el clima, la lluvia, el frío, el calor, la
humedad, entre otros son recursos con los que el sujeto posee constante interacción.
Los
medios de comunicación con el que los niños, jóvenes y adultos poseen tanta relación
actualmente, y que los pueden orientar a tomar malas decisiones o optar por actuaciones
delictivas con el fin de ser aceptado en la sociedad.
El nivel económico que presenta, también puede
ser clasificado como un factor criminógeno exógeno, ya que según las condiciones
de vida que posea el individuo puede verse necesitado a satisfacer sus
carencias y elegir el camino delictivo. Las condiciones de vida desagradables y
pesadas, pueden favorecer a que el sujeto realice un delito, como impulso o como
medio desesperado por rellenar su miseria y escasez. Un ejemplo de esto son los
robos y las drogas.
Los
factores criminógenos son los elementos que contribuyen a formar una
personalidad criminal. Mediante el estudio y entendimiento de estos factores,
es más sencillo implementar prácticas para la atención y prevención del delito
y orientarlas en la disminución de este tipo de conductas. El Estado por medio
de sus normas político-sociales y sus diferentes instituciones, deben velar por
el bienestar de los ciudadanos y el control social de la sociedad.
Referencias
Federación Internacional de Criminología y Criminalística.
(2019). Criminogenésis, Criminodinámica. Imagen. Recuperado: https://es-la.facebook.com/CriminologiaCriminalistica/posts/2144680582299279/
